Le recomendamos que acuda a su centro de salud o ambulatorio y pida consejo al médico de cabecera.
El médico, ayudado por su equipo (enfermera, asistente social, etc.), podrá
valorar de un modo individual su situación o la de la persona afectada, y orientarle
acerca del mejor modo de abordar el problema.
También puede acudir a cualquiera de las asociaciones de alcohólicos cuyas
direcciones aparecen en el apartado Otras Direcciones de ésta página web. Es posible que sea su propio médico el que le haya indicado
la conveniencia de solicitar ayuda en una de estas asociaciones, pero también
puede usted acudir directamente, si así lo prefiere. En ellas encontrará el
consejo de personas que en algún momento tuvieron problemas con el alcohol y
que han podido superarlos. Su testimonio tiene un gran poder de convicción y
por ello resulta se de gran ayuda para aquellas personas que se encuentran en
el difícil trance de abandonar el hábito del consumo abusivo de alcohol, y
también para aquellos que las rodean.
El
alcohólico puede ayudarse así mismo, pero necesita también la ayuda de
otros.
A
ser posible, le deben hablar de su enfermedad las personas cercanas a él
(familia, compañeros de trabajo, médico, etc.).
Es
muy importante saber que para los enfermos alcohólicos existen Grupos de
Autoayuda, asesores, asociaciones de alcohólicos rehabilitados y
tratamientos médicos para ayudarle a salir de esta enfermedad. Toda
aquella persona que tenga alguna relación directa con los enfermos, tiene
la posibilidad de ayudarle a comprender su problema.
Aconsejar
al enfermo con problemas de alcoholismo, la asistencia a una asociación de
alcohólicos.
Decirle
sin rodeos, que tiene verdaderos problemas con el alcohol, o en cualquier
caso, que puede llegar a tenerlos; que la conducta de un enfermo
alcohólicos es molesta y llega a ser incluso repulsiva, y que le va mal
porque bebe (tiene que beber) en exceso. Que esto le ocurre porque está
enfermo y no por falta de voluntad.
No
se debe aceptar tomar alcohol con él.
Asegurarle
de forma convincente, que se le quiere ayudar, pero que esto no será
posible si se le encubre, disculpa o perdona y que con promesas solamente,
no va a conseguir nada.
Contactar
con grupos de apoyo y asociaciones.
Sugerir
al enfermo que acuda a su médico de cabecera, ya que éste le ayudará a
orientar la situación. En la mayoría de los casos es necesario presionar
al alcohólico,porque éste no
admite su enfermedad.